Aerotermia: Suelo Radiante y Refrescante en Verano
Las olas de calor son cada vez más frecuentes, más intensas y largas, incluso en el Norte de España. Vivimos veranos donde mantener una temperatura agradable dentro de vivienda ya no es un lujo, sino una necesidad para garantizar nuestro bienestar, descanso y calidad de vida. En este contexto, las nuevas viviendas están evolucionando hacia sistemas mucho más eficientes e inteligentes, capaces de ofrecer confort térmico durante todo el año con un consumo energético muy reducido. Una de las soluciones que más valor aporta hoy en día es la combinación de aerotermia con suelo radiante y suelo refrescante.
La aerotermia es un sistema de climatización capaz de generar tanto frío como calor y Agua Caliente Sanitaria (ACS). Para que un mismo sistema pueda calefactar y enfriar, se invierte el funcionamiento del corazón de la tecnología: la bomba de calor.
La aerotermia aprovecha la energía del aire exterior para climatizar la vivienda de forma eficiente y sostenible. Durante el invierno, el sistema alimenta el suelo radiante, generando un calor uniforme y agradable que se distribuye por toda la vivienda sin corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura. El resultado es una sensación de confort mucho más natural que la de los sistemas tradicionales.
Pero uno de los grandes avances de este sistema llega en verano. El mismo circuito puede funcionar como suelo refrescante, haciendo circular agua a baja temperatura por el pavimento para reducir suavemente la temperatura interior de la vivienda. No se trata de un frío agresivo como el del aire acondicionado convencional, sino de una sensación térmica equilibrada, silenciosa y constante, que permite disfrutar de espacios frescos incluso durante los días más calurosos.
Pongamos un ejemplo:
Pensemos en una vivienda localizada en un pueblo de Álava que no cuenta con placas solares fotovoltaicas. En este caso, la estrategia clave pasa por maximizar la inercia térmica del suelo radiante para consumir electricidad en las horas más baratas de tu tarifa.
La aerotermia en verano funciona de manera inversa a un aire acondicionado tradicional. Absorbe el calor del interior de tu vivienda y lo expulsa al exterior.
Es importante la gestión de la humedad en verano:
- Suelo refrescante eficiente: Los veranos en Álava son secos en comparación con la costa, pero la Llanada Alavesa mantiene cierta humedad ambiental por las noches y mañanas. El suelo refrescante (agua a 16 °C-18 °C) será más que suficiente para mantener la vivienda fresca sin necesidad de fancoils o aire acondicionado, ya que la vivienda no ganará calor apenas gracias al aislamiento.
- Control de condensación obligatorio: A pesar de ser una zona del interior, es fundamental que la instalación incluya sondas de humedad/punto de rocío en los termostatos principales para evitar cualquier riesgo de condensación en el suelo durante los días de tormenta o máxima humedad estival. En términos generales, en Álava nunca va a tener condensaciones. En zonas húmedas (cerca de la costa del País Vasco, Cantabria), la aerotermia con suelo refrescante requiere un control estricto de la condensación para evitar que el suelo resbale o se dañe y por lo tanto hay que tener más cuidado.
La combinación de aerotermia con suelo radiante en una vivienda bien aislada es el sistema de climatización más eficiente y confortable que existe actualmente. Al tener un aislamiento excelente (como el estándar Passivhaus o el CTE actual), las pérdidas de energía son mínimas, lo que maximiza el rendimiento del sistema.
La aerotermia con suelo refrescante aporta ventajas muy valoradas en una vivienda de nueva construcción:
Máximo ahorro energético:
La aerotermia trabaja a baja temperatura (el agua del suelo circula a unos 35 °C para calefacción y 16 °C para refrigeración). Al no tener que calentar tanto el agua y estar la vivienda bien aislada, el consumo eléctrico es ridículamente bajo.
Inercia térmica aprovechable:
El suelo (cerámico) funciona como una batería térmica. Absorbe el calor o frío y lo libera lentamente. En una vivienda bien aislada, esto permite apagar la máquina durante las horas de luz (si tienes placas solares) o cuando la electricidad es más cara, manteniendo la vivienda a temperatura perfecta todo el día.
Confort térmico continuo:
El calor y el frío se distribuyen de forma uniforme por radiación a través del suelo. Se elimina el efecto de «pies fríos y cabeza caliente» y las molestas corrientes de aire de los sistemas tradicionales. Temperatura homogénea en todas las estancias.
Alternativa real «pasiva»:
Para lograr un frío verdaderamente pasivo y cero emisiones, se suele combinar el aislamiento extremo (como el estándar Passivhaus) con la aerotermia para climatizar la vivienda usando la menor energía posible.
Estética y espacio limpio:
Al ir oculto bajo el pavimento, obtienes el 100% de espacio libre en las paredes. Te olvidas de radiadores o aparatos de aire acondicionado a la vista.
Ausencia de radiadores y mayor libertad estética:
La aerotermia elimina los tradicionales radiadores al sustituirlos por sistemas invisibles como el suelo radiante/refrescante, techos radiantes o fancoils ocultos. Esto se traduce en una enorme libertad estética, ya que ganas el 100% del espacio en las paredes para colocar muebles y decorar tu hogar sin las limitaciones visuales o de espacio que imponen los radiadores convencionales.
Compatibilidad con energías renovables y placas solares:
La aerotermia y las placas solares son 100% compatibles y altamente complementarias. Los paneles generan electricidad gratuita que alimenta la bomba de calor de la aerotermia, un sistema reconocido como energía renovable por el IDAE, creando un ciclo de climatización casi 100% renovable y autónomo.
Funcionamiento silencioso:
La aerotermia como cualquier equipo mecánico, genera cierto nivel de sonido durante su funcionamiento. Este ruido proviene principalmente de dos componentes: la unidad exterior (ubicada fuera del edificio) y la unidad interior (instalada dentro). Aunque estos sistemas son más silenciosos que opciones tradicionales como calderas o aires acondicionados convencionales, evaluar su nivel sonoro es clave para garantizar el confort acústico, especialmente en viviendas o espacios donde el silencio es prioritario, como dormitorios.
La unidad exterior puede alcanzar entre 40 y 62 dBA (dependiendo del modelo y la carga de trabajo) y la unidad interior suele ser entre 25-35 dBA (comparable al de un electrodoméstico en modo standby). El ruido total depende de factores como la calidad de los componentes, el aislamiento acústico del equipo y la correcta instalación. Por ejemplo, una unidad exterior mal ubicada cerca de una ventana puede amplificar las vibraciones.
Factores a tener en cuenta:
Limitación de potencia:
El suelo refrescante baja la temperatura de la vivienda entre 3 °C y 5 °C respecto al exterior. No enfría de golpe como un aire acondicionado.
Inercia térmica:
Si utilizas suelo refrescante, ten en cuenta que el sistema tarda entre 4 y 8 horas en empezar a notarse, y hasta 24 horas en estabilizar toda la vivienda. En una vivienda bien aislada suele ser suficiente, pero requiere que el sistema funcione de manera continua.
Cada año, constatamos que más familias, que construyen con Ekoetxea su vivienda, buscan precisamente eso: una vivienda eficiente, saludable, confortable los 365 días del año y preparada para el clima actual y futuro. La combinación de aerotermia con suelo radiante-refrescante se ha convertido en una de las soluciones más completas para conseguirlo.
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