El nuevo Código Técnico de la Edificación: Compromiso con la descarbonización y el ciclo de vida de los edificios
La nueva actualización del CTE en España impulsa de manera definitiva la descarbonización del sector.
El objetivo de este cambio normativo es reducir la huella de carbono de los edificios, promover la movilidad sostenible y mejorar la sostenibilidad ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida.
Para responder a estas exigencias europeas, este marco estratégico introduce un escenario sin precedentes que transforma la manera en la que diseñamos y construimos nuestro entorno residencial.
A día de hoy, la huella de carbono se conoce como la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto. Esta se mide en masa de CO² equivalente, de manera que la totalidad de gases emitidos es cuantificada por su equivalencia en toneladas de CO². Para regularlo, la normativa introduce un nuevo documento básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA) y endurece las exigencias de ahorro de energía (DB-HE) hacia el estándar de «cero emisiones».
¿Cómo afecta la nueva actualización del CTE a laconstrucción?
El nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-HSA) marca la transición obligatoria hacia edificios de cero emisiones. Con él, la sostenibilidad pasa de ser un valor voluntario a un requisito totalmente cuantificable a través de dos secciones principales:
1. DB-HSA-1: Potencial de Calentamiento Global (PCG)
Esta sección, totalmente nueva en el Código Técnico, obliga a evaluar el impacto ambiental declarando la huella de carbono (emisiones de CO² equivalente) de los materiales y procesos durante un ciclo de vida útil de 50 años. Se aplica a edificios nuevos y ampliaciones, destacando los siguientes conceptos:
- Indicador obligatorio: El PCG se expresa de forma clara en kg CO²eq/m².
- Carbono embebido: Evalúa las emisiones de fabricación, transporte, construcción, sustituciones y la demolición final.
- Herramientas de cálculo: Exige el uso de Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) verificadas utilizando el listado oficial del Ministerio.
- Plazos obligatorios: En 2028 se aplicará a edificios nuevos o ampliaciones de más de 1.000 m². Para el año 2030, será obligatorio para todos los edificios de nueva construcción sin importar su tamaño.
2. DB-HSA-2: Movilidad y Recarga
Regula las infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos y espacios para bicicletas según el artículo 14 de la EPBD. Desde el 29 de mayo de 2026, es obligatorio para edificios residenciales con más de 3 plazas de coche incorporar dotaciones de recarga (al menos un punto y preinstalación colectiva) y un mínimo de espacio para bicicletas por vivienda.
Ahorro de Energía (DB-HE) y viviendas de cero emisiones
El segundo gran eje busca alcanzar edificios con emisiones cercanas a cero en 2050, acelerando la rehabilitación e incrementando las exigencias en obra nueva a partir de enero de 2028 (para edificaciones de menos de 1.000 m²) y de enero de 2030 para el resto.
Esta sección incorpora el indicador de potencial de calentamiento global integrado dentro del propio certificado de eficiencia energética y establece la obligación de una generación mínima de energía renovable, poniendo especial énfasis en la energía solar.
Lecciones clave frente a la nueva actualización del CTE: El éxito de la madera
Bajo el marco que establece la normativa, la construcción con madera (tanto en entramado ligero como en paneles CLT) sale claramente favorecida respecto a los sistemas tradicionales debido a su baja huella de carbono implícita. La madera actúa como un sumidero natural: cada m³ de madera captura y retiene entre 0,9 y 1 tonelada de CO².
Para entender el impacto real de las mediciones que ahora exigirá la regulación, podemos analizar un caso comparativo:
Vivienda convencional (150 m²):
Una estructura construida únicamente con hormigón puede generar más de 50 toneladas de CO²eq (calculando unos 250 m³ de hormigón por 215 kg/m³). Según los datos oficiales del Calculador de Equivalencias de la EPA, esta cifra equivale a las emisiones anuales de 11,1 vehículos de gasolina o al consumo energético de 6,3 hogares promedio durante un año completo.

Emisiones anuales de 11,1 vehículos de gasolina.
Vivienda sostenible de entramado ligero (150 m²):
Utilizando materiales naturales como la madera certificada de pino y abeto, el resultado se invierte. Cada m³ de madera absorbe unos 680 kg de CO²eq. Al emplear entre 90 y 100 m³ de madera estructural en la vivienda, se consiguen más de 60 toneladas de CO²eq fijadas y almacenadas (un ahorro equivalente a las emisiones anuales de 14 vehículos de gasolina).

Ahorro equivalente a las emisiones anuales de 14 vehículos de gasolina.
A esto se suma la eficiencia en la fabricación: procesar una tonelada de acero demanda unas 24 veces más energía que la madera, y el aluminio hasta 126 veces más. En definitiva, la propia construcción de la vivienda no solo deja de emitir, sino que aporta de manera positiva al planeta fijando el carbono.
Conclusión
Esta nueva regulación representa un cambio de mentalidad inevitable para el sector. Las promotoras y constructoras nos enfrentamos al reto de justificar y aportar mediciones precisas de cada proyecto. Aquellas soluciones constructivas que adopten la digitalización, la metodología BIM y los materiales de bajo impacto ambiental estarán plenamente preparadas para liderar la transición que impone la nueva actualización del CTE hacia un modelo inmobiliario más eficiente, competitivo y respetuoso con el medio ambiente.
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